La Gran Crisis de 2008 endureció la contratación de egresados universitarios. La empleabilidad aún no era un mensaje comercial relevante. Se nos requirió una estrategia para ponerla sobre el tablero, por primera vez en Europa. Esto fue lo que hicimos
La Gran Recesión que vivió el mundo después de la quiebra de Lehman Brothers endureció el mercado laboral en todo el mundo. Las Universidades privadas veían cómo sus alumnos y sus familias empezaban a cuestionar la eficacia de la inversión ante un mercado laboral en recesión. Era necesario reorientar la estrategia para volver a recuperar la ventaja diferencial. Algo que formaba parte de la oferta de todas las universidades como un elemento más pasó a primer plano: la empleabilidad. Se nos requirió una estrategia transversal para recuperar el atractivo diferencial de la Universidad privada. Diseñamos una estrategia de precios, ayudas al estudio y refuerzo de la empleabilidad que condensamos en un concepto: El Contrato Nebrija. Buscamos la involucración de las empresas contratadoras que pasaron, por primera vez, a aumentar su rol en la formación, el compromiso de los docentes para reorientar el modelo hacia el “Learning by doing” y la complicidad de los alumni para ejercer de embajadores. El resultado fue la recuperación de matrículas y un crecimiento anual de un 20% durante los siguientes años.